No es que nos seduzca especialmente el invierno, aunque no se puede negar del todo ese cierto gélido encanto de sus aguas voladoras, llamadas también copos de nieve y de los apretujones a que invita cuando buscamos calor, lo que sucede es que esperábamos con ansias locas reiniciar nuestro programa de ...Cine Latinoamericano, español y/o de temática latinoamericana que lo habíamos suspendido cuando llegó el verano, debido a ese tipo de relaciones equívocas que se dan entre un sol aún esplendoroso a las 19 horas en Berlín, terrazas bulliciosas, parques multicolores, lagos azules.... y un sótano.
El cine, proyectado en pantalla grande - o bueno, bastante grandecita - en una acogedora sala en penumbras y rodeado de complices sigue siendo, que duda cabe y a pesar de los nuevos contrincantes tecnológicos, la estrella de las Artes Visuales. Las historias de nuestro Sur, contadas en esa sucesión de imágenes sonoras nos transporta y nos acerca, nos emociona con la emoción de lo reconocido y reconocible que es otro tipo de emoción, nos indigna o nos subleva o nos desilusiona pero de alguna extraña manera llena en nosotros una ausencia, un vacío dificil de llenar en la lejanía.
Esta vez y en las postrimerías del 2011, arrancaremos, como siempre, con material fresco, novedoso y de calidad pero además les tenemos una sorpresa, un verdadero sistema novedoso que esperamos sirva de incitación y estímulo. Por razones dificiles de explicar y no muy faciles de entender, les vamos a presentar nuestro programa de películas pero esta vez sin su título correspondiente, a cambio les daremos los datos suficientes para que se orienten: nombres de los actores, productores, país, año de estreno y un suficiente comentario, no para contársela pero si para que se ubiquen en el caso, por ejemplo, de que hayan visto ya la película. Esta circunstancia brinda un valor añadido, el de inyectar suspenso a este ritual cinéfilo; pensamos que si el ver una película implica de por sí interés, curiosidad e intriga, el hecho de ignorar el nombre de la obra acrecienta estas emociones ubicándolas ya no sólo en la sala durante la proyección del film, sinó incluso mucho antes, cuando se estén preparando para salir rumbo a LaCueva en busca de ese placer sin nombre. En el caso extremo de que, aún habiendo leído la información y la sinopsis que le enviamos van a ver la peíicula y se dan cuenta recien que ya la han visto, les devolveremos, sin problema, el valor de la entrada.
Les presentamos aquí nuestro programa de cine para noviembre del 2011
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